Decíamos que mientras este blog se pone al día, trataremos la Espera como temática a través de distintas propuestas. Hasta ahora nos han acompañado en ella Héroes del Silencio y Antonio Machado. Pues bien, populares como fueron más allá de lo que antes se denominaba "fronteras", este mes una mujer cuya conquista llegó hasta el mismísimo Hollywood: Sara Montiel.
Esta actriz y cantante de 82 años sugería, a sus lozanos 29, qué hacer en ese tiempo de impasse en Fumando espero. En pleno apogeo de su carrera e interpretando este tema, podéis verla en El último cuplé, dirigida por Juan de Orduña (1957, España). Esta película representó un hito, ya que la artista no fue doblada -práctica habitual en el cine de aquellos tiempos-. De hecho, ni siquiera las grandes figuras prestaron su voz original en las posteriores My fair lady y West Side Story -dos de los musicales por excelencia-. Además, su peculiar tono sirvió para romper el molde de la cantante tipo soprano.
Tal y como están las cosas hoy en día, lo que nos propone la Sarísima sería asunto de polémico debate. Sin embargo, a priori, nos parece más interesante la historia del cine y de la música que la ley antitabaco.
"Fumar es un placer
genial, sensual.
Fumando espero
al hombre a quien yo quiero,
tras los cristales
de alegres ventanales.
Y mientras fumo,
mi vida no consumo
porque flotando el humo
me suelo adormecer...
Tendida en la chaisse longue
fumar y amar...
Ver a mi amante
solícito y galante,
sentir sus labios
besar con besos sabios,
y el devaneo
sentir con más deseos
cuando sus ojos veo,
sedientos de pasión.
Por eso estando mi bien
es mi fumar un edén.
Dame el humo de tu boca.
Anda, que así me vuelvo loca.
Corre, que quiero enloquecer
de placer,
sintiendo ese calor
del humo embriagador
que acaba por prender
la llama ardiente del amor."
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6/5/10
9/12/09
Imágenes borrosas
¡Volvemos a la carga! Esta vez con el anuncio de dos películas que visitan nuestras salas de cine en 2010. Nos sorprende que pese a que sendos estrenos tendrán lugar a mediados de enero, las noticias sobre ambos vengan dando guerra desde hace tiempo. El revuelo no es para menos. ¡Atentos! 
Por un lado, vuelve al cine "Sherlock Holmes", y de la mano de Robert Downey Jr. Como no podría ser de otro modo, éste viene acompañado por su estimado y "siempre a su lado", el eficaz Doctor Watson, interpretado por Jude Law. En esta ocasión el director es Guy Ritchie, lo que produce que esta adaptación esté en el punto de mira. El otro atractivo es Downey, un actor al que sus compañeros de profesión siempre han reconocido un enorme talento y gracias a los que tras la costosa rehabilitación por abuso de drogas, le dieron la oportunidad de volver a la gran pantalla. Hace 5 años de eso y sigue cosechando alabanzas. Por las calles frías y a través de la niebla de Londres, Law resultará seguro un gran aliado en todos los sentidos: veinte años de carrera le han valido una enorme reputación y varios Oscars. Para amenizar la espera, os facilitamos un enlace en el que se encuentran tanto secuencias como fotos y un juego. En efecto, se observa una escena de un crimen en la que se puede uno probar como perspicaz detective ante el ordenador y resolver el misterio: http://unlockyoursherlock.msn-int.com/?mid=es-es&sid=launchpad
Por otro lado, de nuevo una vuelta y el mismo escenario para ella. Así es: el grupo londinense blur se reunió para una serie de conciertos este verano. De hecho, hemos tardado casi una década en verlos juntos de nuevo, tras la marcha de Graham Coxon y 6 años de hiato como banda -aunque en activo con proyectos muy dispares por separado-. Y para celebrarlo, estrenan film: "No distance left to run", título también de una de sus canciones del álbum 13 (1999, Food/EMI). En este documental relatan los momentos más importantes de su carrera, cómo ha sido el camino hacia el reencuentro, la consecuente decisión de emprender otra vez un proyecto conjunto, el período de ensayos, la diversión en los conciertos y la química que ha rebrotado de todo ello. Para matizar mejor este acontecimiento, os avanzamos que próximamente publicaremos la historia del cuarteto y "el blur de los últimos meses". Hasta entonces, un avance del tráiler en su web oficial: http://www.blur.co.uk/
Para finalizar, a modo de flash-back anecdótico, recordamos una reunión informal de los miembros de blur hace algo más de un año, donde al parecer se gestó la idea de volver a tocar: http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/11/coxon-vuelve-vuelve.html . Y aquella misma semana también recogíamos la última encarnación del célebre personaje de Sir Arthur Conan Dolye: Crispian Mills en el clip de "Second Sight". Es sin duda una casualidad múltiple, pues la banda que éste lidera, Kula Shaker, es londinense y ese tema fue precisamente el primer single tras su reunión. Ahí es nada. http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/11/mills-y-holmes-la-misma-persona.html

Por un lado, vuelve al cine "Sherlock Holmes", y de la mano de Robert Downey Jr. Como no podría ser de otro modo, éste viene acompañado por su estimado y "siempre a su lado", el eficaz Doctor Watson, interpretado por Jude Law. En esta ocasión el director es Guy Ritchie, lo que produce que esta adaptación esté en el punto de mira. El otro atractivo es Downey, un actor al que sus compañeros de profesión siempre han reconocido un enorme talento y gracias a los que tras la costosa rehabilitación por abuso de drogas, le dieron la oportunidad de volver a la gran pantalla. Hace 5 años de eso y sigue cosechando alabanzas. Por las calles frías y a través de la niebla de Londres, Law resultará seguro un gran aliado en todos los sentidos: veinte años de carrera le han valido una enorme reputación y varios Oscars. Para amenizar la espera, os facilitamos un enlace en el que se encuentran tanto secuencias como fotos y un juego. En efecto, se observa una escena de un crimen en la que se puede uno probar como perspicaz detective ante el ordenador y resolver el misterio: http://unlockyoursherlock.msn-int.com/?mid=es-es&sid=launchpad
Por otro lado, de nuevo una vuelta y el mismo escenario para ella. Así es: el grupo londinense blur se reunió para una serie de conciertos este verano. De hecho, hemos tardado casi una década en verlos juntos de nuevo, tras la marcha de Graham Coxon y 6 años de hiato como banda -aunque en activo con proyectos muy dispares por separado-. Y para celebrarlo, estrenan film: "No distance left to run", título también de una de sus canciones del álbum 13 (1999, Food/EMI). En este documental relatan los momentos más importantes de su carrera, cómo ha sido el camino hacia el reencuentro, la consecuente decisión de emprender otra vez un proyecto conjunto, el período de ensayos, la diversión en los conciertos y la química que ha rebrotado de todo ello. Para matizar mejor este acontecimiento, os avanzamos que próximamente publicaremos la historia del cuarteto y "el blur de los últimos meses". Hasta entonces, un avance del tráiler en su web oficial: http://www.blur.co.uk/
Para finalizar, a modo de flash-back anecdótico, recordamos una reunión informal de los miembros de blur hace algo más de un año, donde al parecer se gestó la idea de volver a tocar: http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/11/coxon-vuelve-vuelve.html . Y aquella misma semana también recogíamos la última encarnación del célebre personaje de Sir Arthur Conan Dolye: Crispian Mills en el clip de "Second Sight". Es sin duda una casualidad múltiple, pues la banda que éste lidera, Kula Shaker, es londinense y ese tema fue precisamente el primer single tras su reunión. Ahí es nada. http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/11/mills-y-holmes-la-misma-persona.html
30/7/09
Potter no es un pupas



Harry Potter ha dejado de ser tan pupas. No es el niñito al que le duele la cicatriz cuando se acerca su archienemigo Voldemort -al que últimamente no le dan el tratamiento de Lord- o el eterno protegido de Albus Dumbledore -el entrañable director-. Lo constatamos en "El príncipe mestizo", la última película en cartelera basada en las novelas de J.K.Rowling. Como es propio de la pubertad, le falta decisión -por ejemplo, en las relaciones sentimentales-, y en la escuela sigue siendo mediocre en cuanto a técnica. A pesar de ello, el ya chaval tiene más aplomo y convicción en el uso de un especial encanto. Prueba de ello es el elenco que le rodea, entre los que hoy destacaremos a los mismísimos Ian Brown y Jarvis Cocker.
En efecto, Potter tiene algo que hechiza, pues junto a él hemos visto a Brown y Cocker haciendo breves intervenciones en la ficción. Ahora bien, este par tiene también mucho en común en la realidad. Veamos. Ambos, compositores. Ambos comenzaron liderando bandas. Ambos alcanzaron con ellas un éxito internacional y una enorme repecursión mediática a finales de los 80 y principios de los 90. Ambos fueron dos de las estrellas más influyentes e instigadores del panorama independiente: del Madchester y del BritPop, respectivamente. Ambos aún en activo -sus giras han pisado nuestro país al menos en el último año-. Y... ambos nunca habían trabajado antes en cine.
Después de tanta coincidencia, no sabemos si es otra más el que escojan la misma saga para participar en una película. Pensemos. ¿Por qué? No, el dinero no lo es todo -Brown cobró una cantidad pequeña e igual a la de cualquier extra-. ¿Será porqué son unos gafotas como Potter -como muestran las fotos-? ¿Será porqué son británicos? La respuesta, amigos míos -hasta aquí como cantaría Bob Dylan- es la magia. Ambos llevan años ejerciéndola. Son magos de la música. Con sus melodías han llegado a encantar. La fuerza con la que transmiten sus mensajes interactúa con los oyentes: han sobrecogido, han encogido almas, han estremecido cuerpos. A veces aportando oscuridad, otras, mucha luz... It's a kind of magic.
Tras esta breve reflexión esotérica, sólo cabe volver a la filmografía de Harry Potter. De hecho, algunos la admirarán con otros ojos sabiendo que tras unos personajes tan sumamente secundarios se hallan Ian Brown y Jarvis Cocker. Os contamos dónde y qué hacen, para que no os los perdáis.
Por un lado, Ian Brown, del que publicamos una entrada hace unos días, aparece en el "El prisionero de Azcabán", obra de Alfonso Cuarón -mexicano, como la mujer de Brown, y consagrado en Hollywood-. "Obra" en todos los sentidos: del cameo de "el Mono" por su amistad con él, y de la película por ser su director. Su nombre no figura en el reparto, pero el que fuera líder de Stone Roses lee un libro al lado de la caldera agujereada, en el callejón Diagon.
Por otro lado, en "El cáliz de fuego" tenemos a Jarvis Cocker. Él hace un papel más fidedigno: es el cantante de un grupo llamado "The Weird Sisters" en el baile de Yule en Hogwarts. También se le atribuyen tres canciones para la banda sonora original junto con Jason Buckle, quien además le acompaña en la ficción cinematográfica. De hecho, actuando bajo pseudónimos los primeros tiempos, este par formó el dueto electro Relaxed Muscle. Otro de los componentes en escena es un viejo amigo de Cocker: Steve Mackey. Mackey era el bajista de la banda de BritPop a la que nos referíamos antes: Pulp. Paralelamente, ha hecho de DJ con Cocker durante años, inclusive en numerosas ocasiones en el Razzmatazz -por cierto, nombre muy propio para ello, ¿no os parece?-.
Los otros tres miembros de las "Extrañas Hermanas" tampoco pueden pasarnos desapercibidos: son Steve Claydon -de Add N to (X), grupo de electrónica disuelto en 2003- y nada más y nada menos que Jonny Greenwood y Phil Selway, guitarra y batería de Radiohead, respectivamente.
Si la presencia de todos estos artistas no es arte de magia... ¿Qué si no?
19/3/09
Leonard Cohen nos vigila
Hace un par de semanas estábamos sentados cómodamente en las butacas. Entre risas surgió una duda: parecía Leonard Cohen, pero Bob Dylan o John Cale también habían estado rondando la escena, no la del film que estábamos viendo, sino la del panorama musical de aquellos años. Para ser más precisos, cabe preguntar: ¿qué tienen en común Cohen y Cale con Jeff Buckley y Rufus Wainwright? ¡Aleluya! Que conste que no usamos esta palabra como sinónimo de Eureka, Por fin y demás exclamaciones de júbilo presuponiendo que habéis acertado la respuesta-ni tampoco porque quede bien poquito para la Pascua-. La utilizamos de forma literal: es el nombre de una canción, nexo entre esas grandes estrellas.
En efecto, Hallelujah fue compuesta por Cohen en 1984 tras una larga y ardua elaboración, se dice que llenó páginas con versos. Cale quedó prendado y seleccionando las letras que le parecieron más pícaras, grabó una versión para rendirle tributo en su álbum I'm your fan. Su compañero de fatigas, tanto por ser cofundador de The Velvet Underground como por pertenecer al círculo de Andy Warhol, Lou Reed, es otro fan declarado de Cohen, del que cree que "es el más grande e influyente de los compositores".
Cohen registró de nuevo la canción en 1994 con significativos cambios, pero ninguna de las dos veces gozó de gran éxito. Sin embargo, el cover de Cale se ha interpretado por más de 180 cantantes distintos. Entre ellos cabe destacar al californiano Jeff Buckley en 1994 y a los compatriotas canadienses de Cohen como: K.D. Lang, y más recientemente Allison Crowe y Rufus Wainwright. Éste recalcó lo complicado que es cantar la pieza y la usó en un montaje en honor a Paul Newman tras su fallecimiento (lo que nosotros tratamos en http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/09/el-gran-golpe-rag-de-newman.html ).
De todos los intérpretes que la canción ha tenido el privilegio de tener, Jeff Buckley llama poderosamente la atención. Su historia personal está llena de matices, con una infancia difícil, una trágica muerte en 1997 y un éxito también póstumo (salvando las distancias, recuerda a River Phoenix, del que hablamos en su día en http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/11/msica-y-cine-el-ro-de-la-vida.html ).
Pero más curiosa la unión entre él y Hallelujah, pues alcanzó con ella los primeros números en las listas en tres ocasiones: 1994, marzo de 2008 y diciembre de 2008. La primera vez parece la más lógica: fue uno de los hits de su disco de estudio Grace. Sin embargo, en 2008 alcanzó el primer número 1 del artista debido a que uno de los más populares concursantes de American Idol, el programa estadounidense, la "rescató". Y en las últimas Navidades se repitió el suceso, en parte: Alexandra Burke, la ganadora del concurso británico Factor X grabó este tema, lo que le valió el número 1 de las listas y una nominación en primera ronda a los Brit Awards de 2009. La reacción de los seguidores militantes de Buckley fue de desagrado ante los arreglos de la londinense y ante el comercialismo del programa, y quisieron introducir la versión de su ídolo, con lo que consiguieron que Buckley escalara hasta el número 2 de las listas aún sin reedición de su single.
Sea como fuere, a parte de halagos a Buckley en sí, las revistas Rolling Stone y la Q Magazine han situado su adaptación entre las mejores canciones de todos los tiempos (concreta y respectivamente, entre las 10 primeras en 2007 y la posición 259 en 2004).
Como veis, la susodicha canción está de plena actualidad, y por su gracia Cohen y Buckley siguen entre nosotros desde hace más de 30 años... ¡Aleluya! Y ahora sí, con su doble sentido, también es lo que muchos exclamaron cuando, tras una disputa entre la Fox y la Warner que había durado años, por fin se estrenó Watchmen. Por eso, es gracioso que la voz en directo de Leonard Cohen inunde la pantalla con su Hallelujah. Pero más de risa pícara es que aparezca justo en el momento tórrido (los "superhéroes" también aman) entre El Búho Nocturno y Espectro de Seda. Puede que Buckley hiciera una buena lectura al respecto, pues afirmó que "su interpretación rendía homenaje a la aleluya del orgasmo".
Por este acierto o por la creencia en la talentosa voz de Buckley, nosotros nos quedamos con su versión. Pero os animamos a escucharlas todas para que escojáis vuestra propia favorita. Así como también recomendamos, para mayor goce, que os adentréis en la película que Alan Moore (padre del cómic de Los Vigilantes en la que se basa la película) se niega aún a ver. Escuchad su banda sonora. Descubriréis más Cohen, Simon & Garfunkel y Dylan, éste último incluso versionado por Jimi Hendrix (otro de los virtuosos) y por My chemical romance (fans declarados de estas viñetas desde que eran unos chavales).
En efecto, Hallelujah fue compuesta por Cohen en 1984 tras una larga y ardua elaboración, se dice que llenó páginas con versos. Cale quedó prendado y seleccionando las letras que le parecieron más pícaras, grabó una versión para rendirle tributo en su álbum I'm your fan. Su compañero de fatigas, tanto por ser cofundador de The Velvet Underground como por pertenecer al círculo de Andy Warhol, Lou Reed, es otro fan declarado de Cohen, del que cree que "es el más grande e influyente de los compositores".
Cohen registró de nuevo la canción en 1994 con significativos cambios, pero ninguna de las dos veces gozó de gran éxito. Sin embargo, el cover de Cale se ha interpretado por más de 180 cantantes distintos. Entre ellos cabe destacar al californiano Jeff Buckley en 1994 y a los compatriotas canadienses de Cohen como: K.D. Lang, y más recientemente Allison Crowe y Rufus Wainwright. Éste recalcó lo complicado que es cantar la pieza y la usó en un montaje en honor a Paul Newman tras su fallecimiento (lo que nosotros tratamos en http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/09/el-gran-golpe-rag-de-newman.html ).
De todos los intérpretes que la canción ha tenido el privilegio de tener, Jeff Buckley llama poderosamente la atención. Su historia personal está llena de matices, con una infancia difícil, una trágica muerte en 1997 y un éxito también póstumo (salvando las distancias, recuerda a River Phoenix, del que hablamos en su día en http://semolinapilchards.blogspot.com/2008/11/msica-y-cine-el-ro-de-la-vida.html ).
Pero más curiosa la unión entre él y Hallelujah, pues alcanzó con ella los primeros números en las listas en tres ocasiones: 1994, marzo de 2008 y diciembre de 2008. La primera vez parece la más lógica: fue uno de los hits de su disco de estudio Grace. Sin embargo, en 2008 alcanzó el primer número 1 del artista debido a que uno de los más populares concursantes de American Idol, el programa estadounidense, la "rescató". Y en las últimas Navidades se repitió el suceso, en parte: Alexandra Burke, la ganadora del concurso británico Factor X grabó este tema, lo que le valió el número 1 de las listas y una nominación en primera ronda a los Brit Awards de 2009. La reacción de los seguidores militantes de Buckley fue de desagrado ante los arreglos de la londinense y ante el comercialismo del programa, y quisieron introducir la versión de su ídolo, con lo que consiguieron que Buckley escalara hasta el número 2 de las listas aún sin reedición de su single.
Sea como fuere, a parte de halagos a Buckley en sí, las revistas Rolling Stone y la Q Magazine han situado su adaptación entre las mejores canciones de todos los tiempos (concreta y respectivamente, entre las 10 primeras en 2007 y la posición 259 en 2004).
Como veis, la susodicha canción está de plena actualidad, y por su gracia Cohen y Buckley siguen entre nosotros desde hace más de 30 años... ¡Aleluya! Y ahora sí, con su doble sentido, también es lo que muchos exclamaron cuando, tras una disputa entre la Fox y la Warner que había durado años, por fin se estrenó Watchmen. Por eso, es gracioso que la voz en directo de Leonard Cohen inunde la pantalla con su Hallelujah. Pero más de risa pícara es que aparezca justo en el momento tórrido (los "superhéroes" también aman) entre El Búho Nocturno y Espectro de Seda. Puede que Buckley hiciera una buena lectura al respecto, pues afirmó que "su interpretación rendía homenaje a la aleluya del orgasmo".
Por este acierto o por la creencia en la talentosa voz de Buckley, nosotros nos quedamos con su versión. Pero os animamos a escucharlas todas para que escojáis vuestra propia favorita. Así como también recomendamos, para mayor goce, que os adentréis en la película que Alan Moore (padre del cómic de Los Vigilantes en la que se basa la película) se niega aún a ver. Escuchad su banda sonora. Descubriréis más Cohen, Simon & Garfunkel y Dylan, éste último incluso versionado por Jimi Hendrix (otro de los virtuosos) y por My chemical romance (fans declarados de estas viñetas desde que eran unos chavales).
27/11/08
Música y Cine: el Río de la Vida
Los caminos del cine y la música se cruzan en muchas ocasiones. Sin ir más lejos, este blog ha recogido algunas muestras de ello: el festival In-Edit, el legado de Paul Newman, el regreso de Batman, etc. Pero ambos artes a veces traspasan la ficción, trascendiendo su magia, el universo y la atmósfera que han creado a la realidad. Pues bien, la historia de hoy tiene un poco de todo esto: música, cine y la vida misma.
Días atrás, recordábamos -con la recomendación sobre Green Day, medio en broma medio en serio- la tradición estadounidense de las calabazas por estas fechas. Allí, aunque la noche de Halloween se considera especial y un tanto "tétrica", suele ser un buen motivo para salir de fiesta. En la meca del séptimo arte -Los Angeles- había un célebre local nocturno para liberar adrenalina hasta bien entrada la madrugada: The Viper Room. Sin embargo, el 31 de octubre de 1994, su por entonces co-propietario -Johnny Depp- decidió cerrar sus puertas. ¿Por qué? Para guardar luto por River Phoenix, quien el año antes había perdido la vida a escasos metros del club.
A pesar de morir con sólo 23 años, la vida de Phoenix había sido muy intensa, y un tanto peculiar. Dejando el accidental drama a un lado, resulta curioso que ambos veinteañeros gozaran de popularidad por dedicarse al celuloide y no por su otra gran vocación. De hecho, se dice de Phoenix -galardonado con varios premios importantes, promesa consagrada- que su verdadera pasión era la música.
En efecto, River componía, cantaba y tocaba la guitarra. Ya a los 16 años escribió una canción llamada "Heart to get" para el film en el que trabajó (A night in the life of Jimmy Reardon), aunque no fue incluida hasta años más tarde, en la versión del montaje del director. Cuando alcanzó la mayoría de edad europea, formó un grupo: Aleka's Attic. Dos de sus composiciones ("Across the way" y "Note to a friend") fueron publicadas en dos recopilatorios de P.E.T.A. (People for the Ethical Treatment of Animals), asociación para la defensa de los derechos de los animales de la que él era activista.
Su banda recibió la colaboración de Flea, sobretodo en los primeros tiempos. Éste, bajista de los Red Hot Chili Peppers, ha aparecido tocando junto a otros notables intérpretes. Asimismo ha hecho incursiones en la gran pantalla como en My Own Private Idaho de Gus Van Sant. En su banda sonora se incluyó, justamente, otro tema de Aleka's Attic: "Too many colors". Y aquí un brillante Phoenix saltó a la fama. Además de ella, su participación le reportó otras alegrías: estableció una sólida amistad con el mencionado director y con su compañero de reparto, Keanu Reeves, con quien compartía su gran afición -éste tocaba el bajo en una banda-.
Tampoco acaban ahí las buenas migas con los Peppers: Phoenix colaboró con su guitarrista, Frusciante, como observamos en su segundo disco en solitario -"Smiles from the streets you hold"-. Y es que en el gremio de los músicos, River sembró tanto relaciones personales como profesionales. A modo de ejemplos: Michael Stipe -líder de R.E.M.- se contaba entre sus mejores amigos, y tuvo el placer de trabajar con Milton Nascimiento. Para esta leyenda de la canción brasileña, escribió y grabó un corte hablado llamado "Curi Curi" -que aparece en "Txai", 1990-.
El resto de material grabado con Aleka's iba a formar parte de un álbum en el que trabajaban antes de la desaparición de su fundador, tan solo que nunca llegó a la luz a falta de consenso entre los restantes miembros. Entre ellos, su hermana Rain.
Algo parecido aconteció con algunos largometrajes: River no terminó Dark blood y por ello nunca llegó a editarse. Se comentó que se trataba de una premonición a su trágico final, pues su interpretación fue muy "oscura". Lo que recuerda a la última representación de Heath Ledger. Pero hay más coincidencias entre ambos, refresquemos la memoria. El australiano, de 28 años, murió de forma accidental a principios de 2008, lo que se consideró una pérdida también por su calidad dramática. Ledger alcanzó el estrellato con Brokeback Mountain, donde aparecía caracterizado de cowboy homosexual. Precisamente había sido Phoenix uno de los primeros en vaticinar que "la temática gay" estaba por llegar a los guiones.
Siguiendo en el celuloide, sus proyectos siguieron suertes distintas sin él. Chistian Slater, donó el salario ganado por "sustituirle" en Entrevista con el vampiro. También en ésta se le mentó en los créditos como homenaje. Y como nota, en su reparto se hallaba Brad Pitt quien le había arrebatado el papel a River en A river runs through it (El Río de la vida); más símbolos y juegos de palabras. Por otro lado, Leonardo DiCaprio obtuvo un gran éxito tomando lo que hubieran sido sus caracteres en The basketball diaries y Total eclipse. Y por último, el otro hijo barón de los Phoenix, Joaquin, siguió sus pasos como actor -y asimismo más recientemente en su otra gran inspiración-, lo que le valió una nominación al Oscar, y con ello se convertieron en los primeros hermanos que ostentaban esa categoría de las preciadas estatuillas.
Por su prometedora carrera cinematográfica, su carisma, su activismo social o los lazos que forjó como individuo, el río de la música siguió su curso con él. Sí, es sorprendente que, a pesar de su muerte, la relación entre River y la música no concluyó: son muchos los artistas que se han ido sumando en rendir tributo a su figura. Algunos lo han hecho dedicándole piezas, como el propio Kurt Cobain -de quien hemos hablado en otras ocasiones- con "Jesus don't want me for a sunbeam" en un concierto. Grupos de diversa índole como Nada Surf, Jay-Z, Sterephonics o Rufus Wainwright han cantado sobre su persona -como anécdota o referente-. Otros, directamente se han inspirado en él para componer, como muestran "Give it away", "E-bow the letter" y "River Phoenix: letter to a young actor" -respectivamente, de los anteriormente citados Peppers, R.E.M y Nascimiento-.
Como colofón, es más curioso si cabe, que sus últimos trabajos como músico aparezcan una película. En "A thing called love" hace de un chico que intenta abrirse paso en la concurrida escena country de Nashville, Tennessee. Para ello, no sólo interpretó todas las canciones sino que compuso específicamente una -sugerente título incluido-: "Lone star state of mine". Y, a su vez, para colmo, dar vida a este personaje de músico constituyó su última actuación completa en el cine antes de su muerte. Final paradójico. Y en todos los sentidos... Como la vida misma.
Días atrás, recordábamos -con la recomendación sobre Green Day, medio en broma medio en serio- la tradición estadounidense de las calabazas por estas fechas. Allí, aunque la noche de Halloween se considera especial y un tanto "tétrica", suele ser un buen motivo para salir de fiesta. En la meca del séptimo arte -Los Angeles- había un célebre local nocturno para liberar adrenalina hasta bien entrada la madrugada: The Viper Room. Sin embargo, el 31 de octubre de 1994, su por entonces co-propietario -Johnny Depp- decidió cerrar sus puertas. ¿Por qué? Para guardar luto por River Phoenix, quien el año antes había perdido la vida a escasos metros del club.
A pesar de morir con sólo 23 años, la vida de Phoenix había sido muy intensa, y un tanto peculiar. Dejando el accidental drama a un lado, resulta curioso que ambos veinteañeros gozaran de popularidad por dedicarse al celuloide y no por su otra gran vocación. De hecho, se dice de Phoenix -galardonado con varios premios importantes, promesa consagrada- que su verdadera pasión era la música.
En efecto, River componía, cantaba y tocaba la guitarra. Ya a los 16 años escribió una canción llamada "Heart to get" para el film en el que trabajó (A night in the life of Jimmy Reardon), aunque no fue incluida hasta años más tarde, en la versión del montaje del director. Cuando alcanzó la mayoría de edad europea, formó un grupo: Aleka's Attic. Dos de sus composiciones ("Across the way" y "Note to a friend") fueron publicadas en dos recopilatorios de P.E.T.A. (People for the Ethical Treatment of Animals), asociación para la defensa de los derechos de los animales de la que él era activista.
Su banda recibió la colaboración de Flea, sobretodo en los primeros tiempos. Éste, bajista de los Red Hot Chili Peppers, ha aparecido tocando junto a otros notables intérpretes. Asimismo ha hecho incursiones en la gran pantalla como en My Own Private Idaho de Gus Van Sant. En su banda sonora se incluyó, justamente, otro tema de Aleka's Attic: "Too many colors". Y aquí un brillante Phoenix saltó a la fama. Además de ella, su participación le reportó otras alegrías: estableció una sólida amistad con el mencionado director y con su compañero de reparto, Keanu Reeves, con quien compartía su gran afición -éste tocaba el bajo en una banda-.
Tampoco acaban ahí las buenas migas con los Peppers: Phoenix colaboró con su guitarrista, Frusciante, como observamos en su segundo disco en solitario -"Smiles from the streets you hold"-. Y es que en el gremio de los músicos, River sembró tanto relaciones personales como profesionales. A modo de ejemplos: Michael Stipe -líder de R.E.M.- se contaba entre sus mejores amigos, y tuvo el placer de trabajar con Milton Nascimiento. Para esta leyenda de la canción brasileña, escribió y grabó un corte hablado llamado "Curi Curi" -que aparece en "Txai", 1990-.
El resto de material grabado con Aleka's iba a formar parte de un álbum en el que trabajaban antes de la desaparición de su fundador, tan solo que nunca llegó a la luz a falta de consenso entre los restantes miembros. Entre ellos, su hermana Rain.
Algo parecido aconteció con algunos largometrajes: River no terminó Dark blood y por ello nunca llegó a editarse. Se comentó que se trataba de una premonición a su trágico final, pues su interpretación fue muy "oscura". Lo que recuerda a la última representación de Heath Ledger. Pero hay más coincidencias entre ambos, refresquemos la memoria. El australiano, de 28 años, murió de forma accidental a principios de 2008, lo que se consideró una pérdida también por su calidad dramática. Ledger alcanzó el estrellato con Brokeback Mountain, donde aparecía caracterizado de cowboy homosexual. Precisamente había sido Phoenix uno de los primeros en vaticinar que "la temática gay" estaba por llegar a los guiones.
Siguiendo en el celuloide, sus proyectos siguieron suertes distintas sin él. Chistian Slater, donó el salario ganado por "sustituirle" en Entrevista con el vampiro. También en ésta se le mentó en los créditos como homenaje. Y como nota, en su reparto se hallaba Brad Pitt quien le había arrebatado el papel a River en A river runs through it (El Río de la vida); más símbolos y juegos de palabras. Por otro lado, Leonardo DiCaprio obtuvo un gran éxito tomando lo que hubieran sido sus caracteres en The basketball diaries y Total eclipse. Y por último, el otro hijo barón de los Phoenix, Joaquin, siguió sus pasos como actor -y asimismo más recientemente en su otra gran inspiración-, lo que le valió una nominación al Oscar, y con ello se convertieron en los primeros hermanos que ostentaban esa categoría de las preciadas estatuillas.
Por su prometedora carrera cinematográfica, su carisma, su activismo social o los lazos que forjó como individuo, el río de la música siguió su curso con él. Sí, es sorprendente que, a pesar de su muerte, la relación entre River y la música no concluyó: son muchos los artistas que se han ido sumando en rendir tributo a su figura. Algunos lo han hecho dedicándole piezas, como el propio Kurt Cobain -de quien hemos hablado en otras ocasiones- con "Jesus don't want me for a sunbeam" en un concierto. Grupos de diversa índole como Nada Surf, Jay-Z, Sterephonics o Rufus Wainwright han cantado sobre su persona -como anécdota o referente-. Otros, directamente se han inspirado en él para componer, como muestran "Give it away", "E-bow the letter" y "River Phoenix: letter to a young actor" -respectivamente, de los anteriormente citados Peppers, R.E.M y Nascimiento-.
Como colofón, es más curioso si cabe, que sus últimos trabajos como músico aparezcan una película. En "A thing called love" hace de un chico que intenta abrirse paso en la concurrida escena country de Nashville, Tennessee. Para ello, no sólo interpretó todas las canciones sino que compuso específicamente una -sugerente título incluido-: "Lone star state of mine". Y, a su vez, para colmo, dar vida a este personaje de músico constituyó su última actuación completa en el cine antes de su muerte. Final paradójico. Y en todos los sentidos... Como la vida misma.
12/11/08
Vuestros padres lo entenderán (por Biff)

Hoy va de efemérides. Un 12 de noviembre de hace sesenta y tres años se celebró en el instituto de Hill Valley el baile Enchantment under the Sea.
Justo una semana antes el doctor Emmet Brown resbaló y se golpeó la cabeza con el lavabo y en ese momento se le ocurrió el esquema del condensador de fluzo, ingenio que treinta años después estaría montado en un Delorean que al alcanzar los 140 km/h rompería el continuo espacio-tiempo transportando a su pasajero Marty McFly a 1955, una semana antes de se celebrara el baile. Por esas casualidades de la vida McFly acabó tocando la guitarra con el grupo del baile antes de salir a toda prisa a interceptar un rayo que iba a caer sobre el reloj del ayuntamiento a las 22:05, que suministraría los 1.1 Gigawatios necesarios para mandarlo de vuelta a 1985.
¿El tema que os sugerimos? "Johnny B. Goode" de Chuck Berry. Marty la tocó en el baile antes incluso de que Chuck la escribiera y dejó anonadado al público con un solo a lo Van Hallen que improvisó hacia el final. Al ver las caras de estupefacción de los asistentes les aseguró que "vuestros hijos lo entenderán". Yo añadiría "vuestros nietos leerán Semolina Pilchards".
29/9/08
El gran golpe rag de Newman
A pesar de que este blog ha estado unos días en Pause, la vida ahí fuera ha permanecido en su habitual Play, es decir, ha seguido su curso. Por ello, no podemos dejar de hacernos eco de algunos acontencimientos que han sido relevantes este lapso de tiempo.
Empezaremos hoy con la muerte de Paul Newman.
Newman fue conocido mundialmente por pertenecer al star system como una de las grandes Estrellas de Hollywood, donde demostró su gran calidad como actor. Sin embargo, también tuvo tiempo de probarse tras las cámaras como director y , dicho sea de paso, ejercer de activista humanitario. Así pues, el mito deja atrás numerosas películas, entre las que figura algún "clásico" del cine. Entre ellas, resaltamos El Golpe (The Sting), donde compartió reparto con su amigo Robert Redford. Ésta ganó 7 Oscars en 1973, no sólo al mejor film, sino también a la mejor banda sonora.
Por ello, para rememorar uno de los momentos más gloriosos del celuloide, os dejamos con la melodía más emblemática de la película: "The Entertainer". La canción original es de 1902 y fue escrita por Scott Joplin, pieza clave en el apogeo del Ragtime - primer género americano y predecesor del Jazz-. En 1973, para El Golpe, el pianista Marvin Hamlisch la adaptó y la llevo al número 1 de las listas.
Empezaremos hoy con la muerte de Paul Newman.
Newman fue conocido mundialmente por pertenecer al star system como una de las grandes Estrellas de Hollywood, donde demostró su gran calidad como actor. Sin embargo, también tuvo tiempo de probarse tras las cámaras como director y , dicho sea de paso, ejercer de activista humanitario. Así pues, el mito deja atrás numerosas películas, entre las que figura algún "clásico" del cine. Entre ellas, resaltamos El Golpe (The Sting), donde compartió reparto con su amigo Robert Redford. Ésta ganó 7 Oscars en 1973, no sólo al mejor film, sino también a la mejor banda sonora.
Por ello, para rememorar uno de los momentos más gloriosos del celuloide, os dejamos con la melodía más emblemática de la película: "The Entertainer". La canción original es de 1902 y fue escrita por Scott Joplin, pieza clave en el apogeo del Ragtime - primer género americano y predecesor del Jazz-. En 1973, para El Golpe, el pianista Marvin Hamlisch la adaptó y la llevo al número 1 de las listas.
19/9/08
Batman vuelve
Aunque no es este el título de la última entrega de Batman que tenemos aún en cartelera, el hecho de que la saga continue, nos hace fijar la atención en su historia cinematográfica.
El personaje más controvertido de Gotham City estuvo en hiato desde 1997 hasta 2005, año desde el cual Christian Bale encarna al hombre-murciélago. Previamente, el último actor que se había enfundado el traje negro había sido George Clooney. Para entonces, el tema estrella de la película se llamó "The end is the beginning is the end" (el final es el principio es el final). Curioso, pues el título es como un augurio a la larga pausa que le esperaba al superhéroe para volver a las pantallas, y apuntaba al "origen". Y así es. Precisamente, los films con Bale no sólo devuelven al protagonista a la vida, sino que intentan explicar su historia partiendo de cero, describiendo cómo se configura su personalidad, así como la de Bruce Wayne, su álter ego. Desde el inicio.
Para celebrar el rescate y la premunición de aquella canción escuchemos a la banda, también oscura, que la hizo posible: Smashing Pumkins, ganadora además de un Grammy en 1998 por la mejor actuación Hard Rock. (single de 1997, Warner Bros.)
El personaje más controvertido de Gotham City estuvo en hiato desde 1997 hasta 2005, año desde el cual Christian Bale encarna al hombre-murciélago. Previamente, el último actor que se había enfundado el traje negro había sido George Clooney. Para entonces, el tema estrella de la película se llamó "The end is the beginning is the end" (el final es el principio es el final). Curioso, pues el título es como un augurio a la larga pausa que le esperaba al superhéroe para volver a las pantallas, y apuntaba al "origen". Y así es. Precisamente, los films con Bale no sólo devuelven al protagonista a la vida, sino que intentan explicar su historia partiendo de cero, describiendo cómo se configura su personalidad, así como la de Bruce Wayne, su álter ego. Desde el inicio.
Para celebrar el rescate y la premunición de aquella canción escuchemos a la banda, también oscura, que la hizo posible: Smashing Pumkins, ganadora además de un Grammy en 1998 por la mejor actuación Hard Rock. (single de 1997, Warner Bros.)
2/9/08
Lennon y Curtis: bajo el mismo punto de mira
Matt Greenhalgh será el guionista de la película de “Nowhere man”, de la que hablábamos ayer, así como lo fue de su primer film documental sobre la vida de otro malogrado músico: Ian Curtis. Su mujer, Debbie Curtis, escribió una biografía en la que Matt se basó para crear “Control”, alabada y premiada por la crítica -destacamos el BAFTA 2008 a Greenhalgh como novel-.
Ian Curtis se suicidó a la temprana edad de 23 años, curiosamente el mismo año en que Lennon fue asesinado. Con su muerte, valga la redundancia, murió también su banda, Joy Division. Y aunque la historia musical de sus componentes no acaba ahí, nos la reservamos para otra ocasión.
Así pues, hoy dedicaremos este espacio a recordar a Ian como el vocalista y compositor que fue con "Love will tear us apart". Esta canción es una de las más emblemáticas y versionadas de la historia, y de las pocas donde Curtis tocó la guitarra.
(single "Love will tear us apart" de Joy Division, Factory, 1980).
Ian Curtis se suicidó a la temprana edad de 23 años, curiosamente el mismo año en que Lennon fue asesinado. Con su muerte, valga la redundancia, murió también su banda, Joy Division. Y aunque la historia musical de sus componentes no acaba ahí, nos la reservamos para otra ocasión.
Así pues, hoy dedicaremos este espacio a recordar a Ian como el vocalista y compositor que fue con "Love will tear us apart". Esta canción es una de las más emblemáticas y versionadas de la historia, y de las pocas donde Curtis tocó la guitarra.
(single "Love will tear us apart" de Joy Division, Factory, 1980).
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